miércoles, 22 de julio de 2009

Mochileando la ciudad



Llevaba tiempo pensando en comprarle a mi perra un mochila. No es algo que se encuentre en las tiendas de animales (como mucho encuentras "vestidos" horribles a lo Paris Hilton para perros de razas pequeñas) así que lo pedí por internet, que es la única manera factible.
Le compré la mochila de la foto. Te viene con 2 bolsillos laterales y además puedes acoplarle otra pieza (previo pago de esa pieza) en la parte superior. Tiene dos correas fantásticas, una se ata delante del pecho del animal y la otra por la parte de la barriga, totalmente regulables, que hace que la mochila no se mueva ni le cause molestias al perro.
El otro día la probamos y es una maravilla. Al principio no se la quería poner. Mordisqueaba todas las correas, bolsillos y demás salientes que encontraba, así que le di una chuche y se olvidó por completo de lo que en verdad le estaba haciendo. Ahora sigue peleando un poco a la hora de ponérsela pero a la que bajamos a la calle va como si fuera sin ella. ¡Y lo que es mejor! cuando llega a casa del paseo está más tranquila. El siguiente paso será ponerle peso (en estas mochilas pueden llevar como máximo hasta 1/4 de su peso total): agua, la pelota para jugar, los premios y las bolsas para los excrementos (y si tienes un perro como el mío todo eso abulta mucho).
La idea de bombero se me ocurrió viendo El Encantador de perros (qué bueno que es el tío y lo fácil que parece)
Este fin de semana será la prueba definitiva: marchamos de casa rural y vamos a hacer unas cuantas excursiones. También podré probar con más calma, y sin el ajetreo de la ciudad, el kit de canicross/trekking que he comprado para llevarla por el monte como la cabra que es.
Verano en Collserola.

1 comentario:

  1. jaja como mola la mochila :O hazle una foto al perrito con ella. :)

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